INFORME SOBRE RESULTADOS DE LA FISCALIZACIÓN Y CONTROL AL FUNCIONAMIENTO DE LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS, AL HÁBITO DE LECTURA Y EL USO DE LA LENGUA MATERNA. SU PROBLEMÁTICA ACTUAL
INFORME SOBRE RESULTADOS DE LA FISCALIZACIÓN Y CONTROL AL FUNCIONAMIENTO DE LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS, AL HÁBITO DE LECTURA Y EL USO DE LA LENGUA MATERNA. SU PROBLEMÁTICA ACTUAL
Julio 2016
Motivados por planteamientos realizados por varios diputados y diputadas, y preocupaciones expresadas en diferentes espacios por educadores, prestigiosos intelectuales, periodistas y población en general, entre los meses de enero y mayo del 2016, miembros de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la Asamblea Nacional del Poder Popular realizaron visitas a las bibliotecas públicas, bibliotecas escolares y librerías en diversas provincias y municipios, e intercambiaron con especialistas vinculados a la promoción de la lectura y al estudio de la lengua materna.
Esta acción de fiscalización y control está en correspondencia con lo expresado en el Lineamiento 163 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobado en VI Congreso del PCC, y los Objetivos 58, 59, 60, 61, 62, 63 y 64 emanados de la I Conferencia del PCC.
Con este ejercicio la Comisión se propuso evaluar en el terreno la labor del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas del país y las condiciones para cumplir su misión y, al propio tiempo, apreciar el comportamiento del hábito de lectura y el empleo de la lengua materna.
Como parte del trabajo desarrollado se tomaron en cuenta los resultados de los siguientes informes e investigaciones:
- Estudio de hábitos y consumo de la lectura en las Universidades Cubanas, realizado por el Instituto Cubano del Libro y el Observatorio Cubano del Libro y la Literatura. 2015.
- Informe de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí a la Asociación de Escritores de la UNEAC sobre el estado actual del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas y el correspondiente Dictamen de la Presidencia de la Asociación de Escritores de la UNEAC. 2015
- Informe sobre la Promoción de la lectura y la lengua castellana en Cuba, elaborado por un grupo de expertos de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, del Centro de Estudios sobre la Juventud, del Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello, del Ministerio de Educación Superior, del Instituto Cubano del Libro, de la Academia Cubana de la Lengua, y de otras instituciones. 2015
- Programa de Desarrollo de la Biblioteca Nacional de Cuba y del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, aprobado por el Consejo de Dirección del Ministerio de Cultura, 2016.
FUNCIONAMIENTO DE LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS
Las bibliotecas son instituciones que ayudan a las personas a ejercer su derecho a la información; salvaguardan y proporcionan acceso al patrimonio cultural, bibliográfico y documental. Constituyen escenarios activos para la lectura, el estudio, la investigación, el recreo, la creación y la socialización de la información y el conocimiento.Tienen como principio su gratuidad e igualdad de derechos y están encargadas de fomentar los hábitos de lectura en la comunidad, por lo que resulta vital su vinculación con el resto de las instituciones culturales y educativas en cada uno de los territorios.
Las bibliotecas de la República de Cuba cuentan con un cuerpo legislativo y reglamentaciones para su funcionamiento aprobado en el Decreto Ley 271 “De las Bibliotecas de la República de Cuba” del 22 de junio del 2010, que incluye una serie de reglamentos entre ellos el Reglamento del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, aprobado el 29 de octubre del 2013.
El Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas fue creado en 1963 con las instituciones ya existentes, y se ha incrementado paulatinamente, hasta llegar a la cifra actual de 399 bibliotecas. De ellas 15 son bibliotecas provinciales, 153 municipales y 231 sucursales. Atesoran un total de 10 millones de volúmenes pertenecientes al patrimonio bibliográfico y a la memoria histórica.
Las bibliotecas públicas están subordinadas a los Órganos Locales del Poder Popular en lo administrativo, económico y financiero y su gestión es dirigida por las direcciones de Cultura. Metodológicamente son atendidas por la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí. Esta instituciónes además rectora del Programa Nacional de Promoción de la Lectura, consistente en un conjunto de estrategias para fomentar el placer por la lectura y es la encargada de coordinar esfuerzos de todos los organismos, instituciones, grupos y personas interesados en promover el libro y la lectura en Cuba.
Especial importancia tiene el trabajo de extensión bibliotecaria y cultural a través de múltiples acciones de promoción de la lectura en casas bibliotecas, centros penitenciarios, hospitales, centros de reeducación, hogares maternos y de ancianos; así como en otras instituciones y centros de trabajo.
El Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas cuenta con un total de 826 992 usuarios inscritos. En el año 2015 este indicador fue superior en un 41,27 porciento, en relación con el 2014. El mayor número de usuarios que asisten a las bibliotecas son los estudiantes de Secundaria Básica, seguidos de los estudiantes de primaria y los técnicos medios, fundamentalmente para la realización de tareas docentes. Las bibliotecas públicas cubanas brindaron en el año 2015 un total de 12 925 366 préstamos de documentos de todo tipo, fundamentalmente libros. Como promedio, en el país, las bibliotecas ofrecieron servicios semanales por unas 59 horas, motivado por la realización de otras acciones culturales.
Durante la fiscalización se identificaron un conjunto de problemas que inciden negativamente en el funcionamiento de estas instituciones. Entre ellos:
- Gran parte de las bibliotecas del sistema tienen el inmueble en regular o mal estado. Solo el 20% poseen un inmueble evaluado de bueno. Muchos de los inmuebles constituyen obras arquitectónicas patrimoniales que merecen especial atención, sobre todo los de las bibliotecas provinciales. La mayoría de las instalaciones bibliotecarias son locales adaptados (casas y salones empleados para este fin. Solo el 23% son locales construidos para bibliotecas.
- Algunas bibliotecas presentan déficit de espacio para atesorar sus colecciones y ofrecer mejores servicios.
- El mobiliario se cataloga de regular y malo. Solo el 14% es aceptable. Hay un porciento elevado de bibliotecas que casi no tienen mobiliario para la prestación de servicios. De igual forma la iluminación es crítica, solo un 13 % la tiene en buenas condiciones. El 51% no poseen iluminación artificial, prácticamente se abastecen de la luz natural y un 36% reporta que es regular, por ser insuficiente.
- Son escasos los recursos para la preservación del patrimonio bibliográfico de la nación; por la falta de materiales de conservación, tecnología para la digitalización, y equipos especializados para la climatización, altamente costosos.
- El sistema no posee la cantidad de computadoras que requiere y tiene un 42 % de las existentes rotas. Muy pocas tiene salas de navegación, y servicio de mediatecas.
- Existe éxodo del personal especializado y de dirección, baja captación de jóvenes profesionales y envejecimiento de los recursos humanos. El bajo salario constituye la causa fundamental del éxodo de los trabajadores de bibliotecas públicas, ya que los bibliotecarios pertenecientes a otros sistemas como son: bibliotecas escolares, académicas, especializadas y dentro de estas las bibliotecas médicas, devengan salarios mucho más decorosos que los bibliotecarios públicos. Durante el 2014 se reportaron un total de 725 bajas por traslado por mejoras salariales y en el primer semestre del 2015 un total de 432 bajas por el mismo motivo, para un total en 1 año y medio de 1157.
- Carencia de transporte para el trabajo extensionista y metodológico que realizan en gran medida el Sistema de Bibliotecas Públicas, afectándose el servicio en zonas montañosos y de difícil acceso.
Todas las problemáticas anteriormente enunciadas están debidamente identificadas en el diagnóstico que forma parte del Programa de Desarrollo de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí y del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, del Ministerio de Cultura. Dicho Programa contiene, a su vez, las estrategias a desarrollar en los próximos cinco años para dar respuesta gradualmente a las situaciones descritas, con la participación de los Gobiernos Locales y otros actores.
Como parte del proceso de implementación de esta estrategia se realizaron acciones de mantenimiento y reparación en el 2015 y en el presente año en 8 Bibliotecas Provinciales y 43 Bibliotecas Municipales. Se prevé en el 2017 la reparación de 5 Bibliotecas Provinciales, 18 municipales y 5 sucursales.
COMPORTAMIENTO DEL HÁBITO DE LA LECTURA Y USO DE LA LENGUA MATERNA
Estudios recientes sobre el comportamiento de los hábitos de lectura y de otros indicadores culturales, demuestran que si bien la lectura se sigue reconociendo en Cuba como un valor, no siempre se lee con la asiduidad y el entusiasmo que antes. Pese al esfuerzo del Estado por extender la cultura artística y literaria, la lectura de libros muestra una tendencia decreciente.
Los estudios coinciden en que alrededor el 40% de la población reconoce leer libros y un 50 % revistas y periódicos; mientras que se leen como promedio 2 libros al año por un 20 % aproximadamente. Aunque estos porcentajes no son desdeñables, en el espectro de prácticas culturales la lectura no alcanza la relevancia que logran los productos culturales que predominan en los medios de comunicación o son asimilados con el apoyo de herramientas tecnológicas diversas. Se constata que ver televisión, oír radio y ver películas constituyen las prácticas culturales fundamentales de más del 60% de los cubanos.
Los canales predominantes para la distribución de libros son: los préstamos, regalos y la compra. Los géneros y temáticas de preferencia varían según el sexo y la edad, con predominio de novela, cuento, poesía y temática romántica entre las mujeres; mientras los hombres, que prefieren literatura científico-técnica, testimonio y biografía e historietas, priorizan los temas policiacos e históricos y las aventuras. En cuanto a la edad, los grupos más jóvenes (12- 20 años) se inclinan por: cuento, poesía, historietas y literatura infanto-juvenil; a diferencia de los adultos jóvenes (20-40 años) que optan más por una literatura científico-técnica. Los temas históricos, políticos y sociales adquieren relevancia a medida que se incrementan las edades de los sujetos. Las prácticas lectoras que reportan menor sistematicidad son la asistencia a biblioteca (20%) y las tertulias o presentaciones de libros (15%).
El Programa de Promoción de la Lectura se ve limitado por la insuficiente cooperación e integración entre las instituciones sociales. Los estudios identifican que las prácticas de lectura son cada vez más distintivas de grupos poblacionales específicos. Son lectores sistemáticos sujetos vinculados a ocupaciones profesionales. El periodo estudiantil es la etapa en que la lectura de libros es mayor. Coincide que estas personas son las que asisten mayoritariamente a bibliotecas, presentaciones de libros y a la Feria Internacional del Libro, proporción que pudiera estar condicionada por las exigencias del tipo de actividad a la que se dedican, básicamente intelectual.
Un aspecto favorable es que un porcentaje importante de la población –aproximadamente 50%– reconoce tener interés en la literatura. Aunque ello no conlleva directamente al acto de leer, sí revela cierto reconocimiento social del libro y constituye una potencialidad aprovechable para incentivar el fomento de hábitos de lectura.
De modo general, muchas personas manifiestan satisfacción al leer lo que desean. No obstante, persisten insatisfacciones a partir de los precios de los libros, una producción editorial insuficientemente abarcadora en cuanto a autores extranjeros se refiere y respecto a géneros o temáticas cuya cantidad de títulos y ejemplares queda muy por debajo de la demanda.
Al considerar el fenómeno del libro digital frente al texto impreso, los estudios revelan que el segundo aún tiene mayor peso. Sin embargo, cada vez más se produce un incremento en la interacción con literatura digital, fundamentalmente entre los estudiantes. Ello obliga a considerar que se están incorporando nuevas prácticas de lectura entre la población joven que también deben ser valoradas para acometer diseños más actualizados de las bibliotecas, librerías y salas de lectura.
Durante el pasado curso escolar, el Observatorio Cubano del Libro y la Literatura coordinó, en conjunto con los Centros Provinciales del Libro y la Lectura un estudio de hábitos y consumo de la lectura en las universidades cubanas, a través de una encuesta que se aplicó en 34 universidades.
Se aplicaron 8 248 cuestionarios en las 15 provincias del país y el Municipio Especial Isla de la Juventud. La muestra escogida abarcó casi todo el sistema de educación superior cubano, incluyendo las carreras de Ciencias Médicas, Pedagógicas y las de la Universidad de Las Artes, con excepción de las universidades militares.
Como principales resultados de esta investigación se constató que los estudiantes plantean tener mayoritariamente un gusto hacia la lectura e incluso la gran mayoría dice leer diariamente, mientras que no supera el 15% la cantidad de estudiantes que ha leído más de un libro en un año. Es preocupante además el poco uso que se da a las bibliotecas en los centros de la educación superior, con más de un 50% de estudiantes que plantea no ir casi nunca o nunca.
Las universidades son lugares insuficientemente incorporadas al sistema de promoción del libro y la literatura. Se hace necesario diseñar acciones de promoción originales y atractivas que satisfagan al estudiantado universitario..
El consumo de literatura en formato digital va cobrando fuerza y actualmente más del 60% de los estudiantes universitarios lee de este modo. Los libros descargados de Internet superan el 22% del total leídos por este sector de la comunidad universitaria y se incrementará su presencia en la medida que la accesibilidad a Internet crezca.
Aunque la universidad es responsable de trabajar para tener egresados cultos, varias de las carencias y deformaciones en el hábito y consumo de lectura de los estudiantes universitarios se originan en enseñanzas anteriores.
Los problemas didácticos actuales referidos a la enseñanza y al aprendizaje de la lengua y la literatura, y más concretamente vinculados a la lectura, comprensión, análisis y construcción de textos escritos en los diferentes niveles del Sistema Nacional de Educación, se convierten en punto de partida para develar el estado de la situación actual y la necesidad de discutir, socializar y asumir criterios cada vez más científicos, desde los cuales podamos plantearnos la mejora de las prácticas, sobre todo, en la formación del personal docente que atiende esta área.
Aun cuando los principios sobre los que se erige el sistema social que construimos desde el triunfo revolucionario, tienen una clara vocación descolonizadora, persisten estereotipos culturales que entorpecen el uso, la comprensión, la preservación y el normal desarrollo de la lengua que nos identifica como nación.
La lengua es también nuestro patrimonio, por ello es preocupante que con frecuencia se usen términos o expresiones lingüísticas de otras lenguas, desconociendo la riqueza de nuestro idioma. Particularmente preocupante resulta el visible nivel de empobrecimiento y marginalización lingüísticos que exhibe determinadas zonas de nuestra sociedad.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro, en el discurso pronunciado en la clausura de la Primera Sesión Ordinaria de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 7 de julio del 2013, expresó : “Conductas, antes propias de la marginalidad, como gritar a viva voz en plena calle, el uso indiscriminado de palabras obscenas y la chabacanería al hablar, han venido incorporándose al actuar de no pocos ciudadanos, con independencia de su nivel educacional o edad”-y más adelante agregó- “El combate contra esas nocivas conductas y hechos debe efectuarse utilizando diversos métodos y vías. La pérdida de valores éticos y el irrespeto a las buenas costumbres puede revertirse mediante la acción concertada de todos los factores sociales, empezando por la familia y la escuela desde las edades tempranas y la promoción de la Cultura, vista en su concepto más abarcador y perdurable, que conduzca a todos a la rectificación consciente de su comportamiento. Este será, no obstante, un proceso complejo que tomará bastante tiempo.”



