Informe sobre los resultados de la fiscalización y control sobre el impacto económico del cumplimiento del Programa de Desarrollo de la ganadería vacuna en el Ministerio de la Agricultura
Informe sobre los resultados de la fiscalización y control sobre el impacto económico del cumplimiento del Programa de Desarrollo de la ganadería vacuna en el Ministerio de la Agricultura
Julio 2016
En el presente informe se abordan algunos aspectos de la producción ganadera en las provincias Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey.
Objetivos principales de la realización del control, fiscalización y metodología aplicada.
El objetivo de esta fiscalización fue evaluar el estado actual de la marcha del programa de la ganadería vacuna en seis provincias del país y el cumplimiento de las directivas generales de la Asamblea Nacional del Poder Popular para el trabajo de las comisiones en los temas de la sustitución de importaciones, producción de alimento y aplicación de la ciencia, la técnica, la innovación, el cuidado y conservación del medio ambiente.
La metodología de trabajo llevada a cabo para obtener la información consistió en:
- Encuentro con los subdelegados de estas provincias en una reunión con el Viceministro de ganadería realizada en Cienfuegos.
- Recorridos de los diputados en 15 unidades de ganadería en 12 municipios de estas seis provincias: Guáimaro, Yaguajay, Jimaguayú, Sancti Spíritus, Roda, Aguada, Sagua, Manicaragua, Cienfuegos y Abreu, intercambiando con colectivos de trabajadores, más de 90 productores y especialistas. Se visitaron además dos cooperativas de producción y servicios dedicadas en lo fundamental a la producción de ganado vacuno y leche.
Resultados sobre los encuentros y visitas realizados
A continuación se realizan algunos análisis con los datos de la muestra trabajada y la información recogida en cada provincia. El estado actual de las áreas dedicadas a la ganadería y de sus principales instalaciones, la producción de leche total y por sectores y los puntos de acopio disponibles en ellas, así como, la producción de carne total y por sectores en cuatro de las seis provincias, en las cuales existen más de 2 millones de hectáreas dedicadas a la ganadería, de ellas el 80 % está cubierta por pastos naturales, que no aportan suficientes disponibilidad y calidad de nutrientes para la alimentación del ganado.
Por otra parte están declaradas como ociosas 153 mil hectáreas y 174 mil afectadas con marabú en estado denso, el cual debe ser superior, pues provincias como Villa Clara y Camagüey no reportaron esta información. De la misma manera el área de pastos mejorados y otros forrajes no supera las 300 mil hectáreas. Todo lo antes expresado permite explicar los pobres comportamientos productivos que se expondrán más adelante.
En las seis provincias existen un total de 780 vaquerías típicas, 298 centros de desarrollo y novillas y 70 recrías.
Hasta diciembre de 2015 se han recuperado 136 vaquerías (17 %), 74 centros de desarrollo y novillas (25 %) y 20 recrías (29 %). Como se puede apreciar aún están pendientes de mejorar y recuperar muchas de las instalaciones básicas para la tenencia de ganado lechero.
En la mayoría de ellas no existen, pastos y forrajes, así como cuartones suficientes que permitan el manejo adecuado del ganado en sus diferentes categorías. Existe hoy en el Ministerio de la Agricultura una propuesta de programa de desarrollo ganadero, que tiene identificado y valorado todas las inversiones y mantenimientos necesarios para recuperar las instalaciones y la ganadería de leche en cada una de estas provincias.
En la producción de leche y carne las provincias más productoras son Camagüey, Sancti Spíritus y Villa Clara, pues estas tienen mayor cantidad de tierra dedicada a esta actividad. Entre las seis provincias se logran producir 261 millones de litros de leche y 77 mil t de carne de res.
En la producción por sectores se puede apreciar que la producción de leche es mayoría en las CCS en todas las provincias, sin embargo, la producción de carne es mayoritaria en el Estado. El sector de la CCS produce y vende al Estado más de 160 millones de litros de leche y el sector estatal en todas estas provincias produce más del 60 % de la carne, solo Matanzas produce en el Estado el 50 %. Estos datos evidencian que se hace necesario tener en cuenta diferenciar el proceso de inversiones y de acceso a recursos gastables en los diferentes sectores según sus propósitos productivos.
En las seis provincias existen 599 puntos de acopio de leche refrigerado que prestan servicios veterinarios, de CENCOP y de reproducción, este último está muy afectado por la escasez de fuerza calificada (inseminadores), además de que el cambio en el modelo de gestión complejiza este servicio pues al estar la mayor cantidad de animales en el sector privado, en todos los municipios la masa de ganado de leche está muy dispersa, dificulta la atención especializada y demanda una mayor y mejor preparación de inseminadores, que ya comienza a realizarse en todas las provincias, pero el cambio originado en el modelo de gestión requiere de mejoras sustanciales en el modelo de atención al ganado y a los tenentes de estos, pues cuando en los años 80 del siglo pasado un inseminador podía atender en el día, en una ruta relativamente corta, el estado reproductivo de 1000 vacas agrupadas en vaquerías, hoy esas 1000 vacas pueden estar en un entorno muy superior, lo que hace compleja la atención del ganado tanto en la reproducción como en los servicios veterinarios. Esta situación necesitada de un tratamiento diferente por el sistema de la agricultura, pues demandará una mayor cantidad de personas preparadas con una integralidad superior, es decir, un veterinario que además sea inseminador y en muchas cooperativas deberá aparecer esta figura cuando las brigadas creadas para atender estas tareas no sean suficientes.
Un aspecto que hemos podido analizar en este trabajo es la baja productividad de la tierra dedicada a la ganadería. En estas provincias existen más de 2 millones de hectáreas dedicadas a esta producción y en ellas se producen unos 260 millones de litros de leche y 77 mil toneladas de carne. Al llevar estas producciones a una unidad única, es decir, kg de leche o de carne por hectárea, nos percatamos que la provincia más eficiente (Villa Clara) no llega a producir 200 kg de leche y carne/ha/año. Ello significa que existe un enorme potencial pues en las condiciones cubanas con tecnologías e insumos, en su mayoría cubanos, está demostrado que es posible producir hasta 1000 kg de carne /ha/año y hasta 2000 L de leche/ha/año sin mayores dificultades.
Este análisis nos indica que hoy con escasos recursos disponibles, lo más adecuado sería dedicar esfuerzos al crecimiento vertical en la entidades dedicadas a la producción animal, es decir, lograr que cada hectárea de tierra produzca la mayor cantidad de leche y carne posible, no es aconsejable dedicar tiempo a buldocear si después no se pueden transformar esas áreas con los pastos y los cuartones necesarios. Hoy la ganadería necesita mayor atención a la siembra y rehabilitación en las áreas con menos infestación de plantas leñosas, las cuales ocupan alrededor del 60% de la tierra disponible y lograr poner estas al tope de su capacidad productiva, para después dedicar esfuerzos a aquellas áreas con marabú denso y difícil de transformar. Para ello en Cuba hay conocimiento y tecnologías disponibles que, acompañadas de un programa bien estructurado, podrían dar un cambio significativo a estas producciones en los próximos 5 a 10 años.
Principales dificultades expresadas por los colectivos de trabajadores en las diferentes provincias
En las visitas realizadas y encuentros con los equipos técnico de ganadería en cada provincia se pudo apreciar que las dificultades son muy similares para todas, estas pueden ubicarse en dos grandes grupos: De orden material y financiero (de equipamientos, inversiones y de insumos) y de orden subjetivo o humano, asociadas a la escasez de fuerza de trabajo calificada en casi todas las actividades técnicas de la ganadería, incluyendo los cuadros de dirección.
En el primer grupo se destaca el gran deterioro de toda la base material disponible, es decir, instalaciones pecuarias, maquinarias, implementos, pastoreos, medios de transporte, rebaño genético erosionado, gran afectación por plantas perennes leñosas en los potreros y áreas dedicadas a la ganadería, así como escasez de insumos básicos como, alambres y grapas, herbicidas, fertilizantes y combustibles.
En el segundo grupo se destaca la necesidad de agrónomos, zootecnistas, veterinarios, inseminadores, economistas, así como, cuadros capacitados y con capacidad de gestión empresarial.
Consideraciones finales
Es necesario considerar que la ganadería es una rama económica muy técnica cuyos ciclos biológicos son largos, pues el proceso de formar una vaca o tener un macho listo para el sacrificio en nuestras condiciones debe durar como máximo 24 meses, pero la realidad de hoy es otra, pues las novillas paren después de los 30 meses y los toros alcanzan un peso promedio al sacrificio inferior a los 350 kg con más de 30 meses de edad, lo cual complejiza los ciclos productivos y la recuperación financiera de capitales invertidos.
La ganadería vacuna está muy necesitada de revisar su política genética, pues hay varios tenentes de ganado y diversidad de condiciones edafoclimáticas en las cuales hoy se realiza esta actividad productiva, ello indica que las razas de mayor potencial deben estar en zonas mejores y con tenentes de ganado más preparados y capaces para hacer más eficiente el uso de la tierra disponible, tanto en ganado de leche como de carne.
Aunque en este trabajo no se expone la información relacionada con otras especies es necesario reanalizar y definir bien la política para el uso del ganado bufalino y caprino en la producción de leche y carne, pues hoy existen experiencias muy exitosas en algunas zonas con estos tipos de ganado.
Existen serias dificultades con el flujo del ganado principalmente en el sector privado, pues el campesino o usufructuario adquirió un grupo de animales, pero no en todas las cooperativas está bien organizado el flujo zootécnico del rebaño y hay productores que no tienen espacio para todas las categorías de animales que poseen, esto se complica más pues ni las cooperativas ni las empresas estatales poseen suficientes fincas de compra y mejora, preparadas para garantizar el flujo de los rebaños, todo ello unido a la rigurosa política de no sacrificio de hembras improductivas, así como de una parte de los machos cebados por parte de los productores para su autoconsumo y la venta en los mercados locales.
Lo antes expuesto significa que en los rebaños lecheros se justifica tener una hembra que pare todos los años y que expresa su potencial lechero ante una alimentación adecuada, por otra parte, se considera por los entrevistados la aspiración de alcanzar los niveles productivos eficientes que permitan al productor de ganado vacuno pueda disponer de un porciento de sus animales cebados para el autoconsumo de sus carnes e incluso para la venta en los mercados locales bajo normas y reglamentos bien establecidos por las figuras de Gobierno y Estado.
Se requiere revisar y actualizar lo relacionado con los procesos de industrialización de las producciones animales primarias, en casi todas las provincias existen insuficiencias por parte de la industria alimenticia para procesar toda la leche y la carne disponibles en los momentos de picos productivos y en algunas durante todo el año, esta es una cadena en la que todos los eslabones deben estar bien encadenados para evitar pérdidas económicas innecesarias.
En las condiciones actuales de la ganadería resulta de vital importancia prestar especial atención al crecimiento vertical de la producción en las áreas ganaderas, pues aún existe un potencial disponible considerable.
La ganadería vacuna está muy necesitada de inversiones y de gastos corrientes que la mayoría de las organizaciones económicas cubanas no están en condiciones financieras para enfrentar, se requiere de un proceso inversionista que demanda grandes volúmenes de dinero, por lo que se considera muy necesario valorar la necesidad y la posibilidad de recurrir a inversiones y créditos extranjeros que faciliten estas, hoy están en marcha algunos de ellos, como el crédito con Italia, las inversiones con Uruguay y quizás con otros países, pero hay un aspecto muy importante que no se puede descuidar y es la existencia de un mercado local de insumos, que permita al productor poder tener, en los lugares establecidos, acceso a insumos básicos esenciales para la ganadería. Se necesita de un mercado local con recursos propios o en asociación con capital extranjero que permita hacer disponible al productor los insumos básicos que se requieren para desarrollar una ganadería productiva, eficiente y sostenible teniendo en cuenta los precios en el mercado mundial y lo atractivo que resulta para la economía interna se produzcan en el país con el consiguiente ahorro de divisas por sustitución de importaciones y fortalecimiento del valor nutricional de la población.



