FISCALIZACIÓN Y CONTROL DE LA PARTICIPACIÓN DE LAS FUERZAS DE LAS FAR Y EL MININT EN LA CAMPAÑA PARA LA PREVENCIÓN Y ENFRENTAMIENTO A LAS ENFERMEDADES TRASMITIDAS POR EL MOSQUITO DEL GÉNERO AEDES
FISCALIZACIÓN Y CONTROL DE LA PARTICIPACIÓN DE LAS FUERZAS DE LAS FAR Y EL MININT EN LA CAMPAÑA PARA LA PREVENCIÓN Y ENFRENTAMIENTO A LAS ENFERMEDADES TRASMITIDAS POR EL MOSQUITO DEL GÉNERO AEDES
Julio 2016
Como resultado de los niveles de infestación con mosquitos del genero Aedes en diferentes territorio del país y la trasmisión por estos de enfermedades como el dengue y otras que pudieran afectar a nuestra nación; se hizo necesario a partir del 16 de febrero, acometer un grupo de medidas encaminadas a modificar esta situación hasta alcanzar niveles permisible, que no pusieran en riesgo la salud de la población.
El Ministerio de Salud Pública asumió la dirección de esta importante tarea y para ello solicitó y así fue aprobado por la dirección del país, la participación de combatientes de las FAR y del Minint, que de conjunto con otros organismos de la administración central del Estado, han contribuido al cumplimiento de la misión.
Al conocerse esta decisión, todos los diputados miembros de la comisión fueron orientados a prestar atención al cumplimiento de esta importante tarea, fiscalizar su desarrollo y estar atentos a cualquier dificultad que pudiera incidir en su realización.
En correspondencia con ello, las tropas permanentes y de la reserva de las FAR contribuyeron al completamiento, al nivel necesario, de las brigadas que han desarrollado las labores previstas para la erradicación de vectores.
Por su parte, las fuerzas de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) han estado apoyando las acciones contra las ilegalidades y hechos constitutivos de delito cometidos por ciudadanos que han tratado de obstaculizar las labores de higienización y erradicación de vectores.
La participación de estas fuerzas de la PNR estuvo presente a lo largo de toda la campaña; se cumplió con los combatientes de los propios municipios donde se han llevado a cabo las acciones previstas y permitió cumplir las tareas en un clima de seguridad, contribuyendo con los órganos de la fiscalía a hacer cumplir la legalidad socialista.
En cuanto a las FAR la movilización del grueso de las tropas se desarrolló en tres etapas:
Primera etapa: del 16 de febrero al 19 marzo de 2016 (34 días), en la que se trabajo en las 15 provincias y el Municipio Especial Isla de la Juventud; para un total de 55 municipios.
Se realizó el tratamiento adulticida durante cuatro ciclos (cuatro semanas), a un universo promedio de 2 millones 172 mil 661 locales, el que se cumplió al 97,75 %, que fueron fumigados.
Participaron directamente en la aplicación del tratamiento adulticida 8 mil 243 reservistas que fueron movilizados y 392 oficiales permanentes. Solo incumplió la movilización de ciento por ciento del personal planificado la provincia de La Habana, que también fue la que más dificultades presentó en la asistencia diaria del personal.
Segunda etapa: del 21 de marzo al 30 abril de 2016 (42 días), abarcó seis semanas; en las cuatro primeras la campaña se desarrolló en 58-60 municipios de todas las provincias y el tratamiento adulticida incluyó más de 2 millones 340 mil locales en su fase final, con la participación de 8 mil 300 reservistas y 900 oficiales permanentes. En esta etapa todas las provincias cumplieron la movilización del personal previsto e incluso más de mil 600, que ya poseían experiencia en estas labores, estuvieron dispuestos a continuar incorporados a la campaña
Como resultado del trabajo desarrollado, durante las dos últimas semanas de esta etapa, concluyeron la campaña cuatro provincias (Pinar del Rio, Sancti Spíritus, Granma y Matanzas), así como el Municipio Especial Isla de la Juventud; por lo que solo quedaron 26 municipios; el tratamiento adulticida se redujo a un millón, 79 mil viviendas y las FAR desmovilizaron dos mil 600 reservistas.
Tercera etapa: del 3 de mayo al 10 de junio (38 días), abarcó seis semanas; en un primer momento concluyeron la campaña cinco provincias (Villa Clara, Ciego de Ávila, Camagüey, Artemisa y Mayabeque), quedando al final 17 municipios; el tratamiento adulticida se redujo a unos 844 mil locales y las fuerzas movilizadas y permanentes de las FAR que participaron directamente en el tratamiento adulticida se redujeron a 3 mil 972 combatientes.
Durante toda la campaña, los aspectos que más incidieron en el trabajo directo de las tropas participantes fueron:
- Las casas cerradas al momento de la fumigación, ya fuera porque no se avisó a la población o porque este no fue preciso en cuanto al día y hora en que debía producirse o porque los moradores no estuvieron presentes. Las mayores incidencias se presentaron en: La Habana, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey.
- Problemas con el transporte, el aseguramiento técnico y el abastecimiento con combustible, lo que provocó pérdida de tiempo e incumplimiento del plan.
- Frecuentes roturas en los equipos empleados para la fumigación, que en ocasiones no se pueden resolver durante la jornada laboral; esto también se manifestó en los medios automotores destinados a este fin. Ambas incidencias estuvieron presentes en mayor medida en: La Habana, Pinar del Rio, Mayabeque, Cienfuegos, Sancti Spíritus y Holguín.
- En ocasiones, los representantes de salud pública y otros factores previstos, no asisten y/o no acompañan a los reservistas durante el tratamiento adulticida, influyendo en la calidad de su trabajo. Esto sucedió con mayor incidencia en La Habana, Artemisa, Mayabeque y Holguín.
No obstante, también se presentaron inasistencias en el personal movilizado, que afectaron puntualmente la programación en algunas áreas de salud, aunque en determinados casos pudieron ser sustituidos por personal permanente de las FAR. Esto estuvo presente principalmente en: Pinar del Rio, Artemisa, Sancti Spíritus, La Habana y Holguín.
Por otra parte, se pudo constatar preocupación y ocupación por parte de los órganos de gobierno en provincias y municipios por asegurar al personal movilizado con todos los recursos previstos (principalmente vestuario y alimentación); en general, se gestionó y garantizó el pago de sus salarios conforme a lo regulado y se realizaron los actos de despedida al momento de la desmovilización.
Del trabajo desarrollado por los miembros de la comisión se concluye, que la tarea planteada a ambas instituciones armadas fue cumplida y que existen condiciones y disposición para asumir y resolver situaciones similares futuras que pudieran presentarse. No obstante, deben tomarse en cuenta las experiencias de esta campaña para evitar repetir las dificultades que estuvieron presentes.
Comisión Permanente de Trabajo de Defensa
Asamblea Nacional del Poder Popular



