Agroalimentaria

El hoy y mañana agroalimentario

Juan Varela Pérez

24/12/08-Los diputados integrantes de la Comisión Agroalimentaria coincidieron en que para el desarrollo de la avicultura, el porcino y la ganadería bovina, y ovino-caprina urge sacarles más a las fuentes y posibilidades locales en la alimentación de esa masa.

Todavía hoy la materia prima para elaborar el pienso (maíz, soya) descansa, en gran medida, en la que se adquiere en el mercado internacional a elevados precios.

Recursos naturales existen y las condiciones están creadas para avanzar en ese objetivo, solo falta trabajar con mayor integralidad y hacer cumplir esa política y tal misión corresponde al Ministerio de la Agricultura, expresó Ulises Rosales del Toro, miembro del Buró Político del Partido y titular del organismo, al intervenir ayer en la reunión de esa Comisión.

En este intercambio, dirigido por Leonardo Martínez, presidente de la Comisión, se pasó revista con el apoyo de cifras nacionales y de provincias, a los principales daños dejados por los huracanes. Buena parte de los debates estuvo dedicada a profundizar en la estrategia y cronograma elaborados para recuperar, en el menor tiempo posible, los niveles que se alcanzaban antes del paso de los meteoros. Pero se insistió en la importancia económica de asegurar el crecimiento planificado en la avicultura (especialmente en el huevo), porcino, ganadería bovina y ovino-caprina, cultivos varios y en la agricultura urbana.

Los diputados tuvieron a su alcance, en este primer día, un verdadero arsenal de información avalada por cifras y datos estadísticos que demuestran lo realizado. Algunos más alentadores que otros. Pero es saludable que se insistiera mucho más en lo que resta por hacer, en las ineficiencias —hay soluciones que no pueden demorar— en el ahorro de todo tipo y en la urgencia de aprovechar al máximo los medios asignados para transformar la base alimentaría de pastos y forrajes, algo decisivo en la ganadería, y el peso de los animales que se sacrifican.

Fue de interés y muy actual lo tratado acerca de la estrategia nacional de producción y comercialización de semillas agámicas y botánicas, en los diferentes cultivos, especialmente en el arroz. Quedó claro que no se pueden ordenar la siembra y producción si antes no se ordenan las semillas, inversión que debe verse a corto, mediano y largo plazos. Se insistió en evaluar de forma permanente las demandas de semillas con categoría genética.

Otro de los temas abordados fue el comportamiento de las solicitudes y entregas de tierras ociosas en el país y por territorios acorde al Decreto Ley No. 259 del 10 de julio del 2008 y el apoyo estatal que se le brinda a los usufructuarios.

Puede dar más el cultivo protegido

Juan Varela Pérez

Las producciones del cultivo protegido aún no se corresponden, ni en volumen ni en rendimiento agrícola, con los recursos que el Estado dedica a ese programa el cual abarca hoy 172 hectáreas.

Esta es una inversión que bien atendida y con mayor disciplina organizativa y tecnológica puede sustituir importaciones y generar una valiosa fuente de ingresos en divisas para el país.

La Comisión Agroalimentaria, bajo la conducción de su presidente Leonardo Martínez, abordó el tema con franqueza y transparencia. Y propició, además, un valioso y crítico intercambio de experiencias e ideas acerca de cómo mejorar los modestos resultados que hoy muestran las 2 598 casas de cultivos existentes.

Ponentes del Ministerio de la Agricultura y la Unión Agropecuaria Militar e integrantes de la Comisión, conocedores del tema, subrayaron la necesidad de elevar la capacitación de los que atienden esa costosa tecnología.

Las Casas de Cultivo Protegido de la agricultura deben cerrar el año con una entrega de 8 950 toneladas de productos (tomate, ají pimiento, pepino y melón) con niveles superiores a pasadas etapas, pero todavía insuficientes.

Los incrementos anunciados para el 2009 constituyen un reto que reclamará la adopción de medidas que perfeccionen el sistema y eliminen o, al menos, disminuyan cuanto impida ganar en celeridad.

Provincias como Pinar del Río, Santiago de Cuba y Matanzas demuestran que es posible lograr altos rendimientos por hectárea.

Este programa, muy bien concebido en sus diferentes etapas, tiene entre otras, la misión de suplir las hortalizas que se importan todas con un elevado precio en el mercado internacional y exportar algunas cantidades.

Las divisas que se logren por esa vía, explicaron dirigentes de la Agricultura, ayudarán a enfrentar el proceso inversionista y a la adquisición de los costosos insumos. Esos ingresos son imprescindibles para consolidar y hacer viable económicamente estas producciones.

Otro de los destinos, el consumo social, será favorecido por las 385 hectáreas de cultivo semiprotegido de las cuales hay 60 sembradas y las restantes en preparación.

Un punto de interés en los debates fue la búsqueda de fórmulas que permitan minimizar y en lo posible evitar los daños materiales de los huracanes en las casas de cultivo. Esto permitirá que la interrupción del ciclo productivo sea menor y, por tanto, más leve el perjuicio económico y más dinámica la recuperación.

Esta es una tecnología que debe consolidarse en el 2009 con logros en el rendimiento, la calidad de lo que se produzca y ganar experiencia y sentar bases sólidas en la comercialización.